A mi entender son varias las razones por la que estamos envueltos en esta situación de desconcierto para sacar adelante nuestra organización.
Una de ella es la clara falta de financiación en las empresas debido a que no llega el crédito que necesitamos para poder cumplir con nuestras expectativas de negocio, otra es la dificultad del cobro de nuestro desempeño que viene derivada de la anterior, pero si todavía la mantenemos en funcionamiento hay otro factor clave y no es nada más y nada menos que el desempeño de los integrantes de la organización.
Tenemos en ella a personas desmotivadas e inseguras debido a las alarmantes noticias que aunque sean reales no paran de amedrentarnos por si van a ser ellos los siguientes.
Es responsabilidad de la organización hacerse responsable tanto de lo profesional como de los social de los integrantes de esta, tiene que llegar a conseguir apartar esos miedos evitando que se vean reflejados en esta situación y conseguir que hablen de la misión y visión de la empresa, con la intención de mejorar sus resultados y hacer que consigan éxitos para salir de esta difícil situación.
Tienen que darse cuenta que en esta nueva época hay muchas cosas para descubrir y explorar que nos pueden llevar a un cambio de estado confortable para ambas partes simplemente sabiendo innovar y estando dispuestos a las nuevas metas que se proponen.
La organización tiene que poner las herramientas para conseguir que traten a sus clientes tanto internos como externos como personas, pues estos no son simplemente números sino personas a las que tienen que satisfacer y cuidar sus necesidades.
Esto hará que disfruten de su trabajo, acción importante, pues se sentirán vivos y alegres interactuando mejor en su entorno laboral. Tienen que conseguir que las reuniones sean centro de reflexión donde se creen difíciles debates que produzcan decisiones, iniciativas y cambios. Se ha de crear un ambiente en el que estén más preocupados por alcanzar su meta que por la perdida del puesto de trabajo.
En la organización se ha de ver al líder del equipo como una persona que trabaja con ellos, que no servirse de ellos, así se sentirá más valorado y conseguirá respeto por parte de los integrantes del mismo, tiene que conseguir el objetivo de que se impliquen en los problemas haciendo que su desempeño cree un valor añadido y reflejar su admiración por los logros obtenidos.
Tiene que ser tal el grado de implicación que han de sentir que el tiempo pasa volando, tienen que sentir que su progresión profesional se basa también en ayudar a tener éxito a sus compañeros pues eso conseguirán aumentar su formación y proyección.
Todo lo citado no sirve sino cambiamos nuestro modo de pensar y tener la capacidad de enseñar a los integrantes a trabajar bien, En algunos niveles no es el trabajo sino la relación con el. si aprendemos estro crearemos un punto diferenciador con nuestra competencia.
Barcelona Leadership quiere aportar a su organización sus conocimientos y experiencias con el fin de sensibilizar la necesidad de un cambio de cultura, desarrollando una nueva forma de trabajo donde se pueda crear un bienestar colectivo dentro de la misma.








1 comentarios:
Totalmente de acuerdo con lo que dices, Antonio. Lo mejor es que cada vez encuentro más gente que cree que ayudar a las personas es algo más que un discurso moderno de gurús en los mundos de Yupi. Espero que al menos de esta crisis salgamos con esta lección aprendida.
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